Matriz del Destino

Amor y pareja en la Matriz del Destino: lo que tu gráfico revela sobre tus relaciones

Amor y pareja en la Matriz del Destino arquetipos y karma

El amor y pareja en la Matriz del Destino es, después del dinero, la pregunta que más me hacen. Y tiene todo el sentido ya que las relaciones de pareja son una de las áreas donde más nos exponemos, donde más nos duele y donde más patrones repetimos sin entender por qué.

La Matriz del Destino también tiene algo que decir sobre esto y si lo miramos con honestidad, puede cambiar completamente la forma en que entendemos nuestras relaciones y de paso, aprendemos a vincularnos de una forma más sana.

¿Dónde se ve el tema de pareja en la Matriz del Destino?

Dentro del gráfico hay una sección específica que llamamos la línea del bienestar. En ella encontramos tres arquetipos que nos hablan, entre otras cosas, de nuestra vida amorosa, específicamente de cómo es nuestra pareja ideal a nivel energético.

El arquetipo que está en la posición del corazón tiene el mayor peso — aproximadamente un 50%. Los otros dos arquetipos de esa línea representan un 25% cada uno. Pero los tres cuentan y los tres deben tomarse en consideración.

Amor y pareja en la Matriz del Destino arquetipos y karma

Siguiendo con mi propio gráfico como ejemplo: tengo el arquetipo 7 — el Carro — en dos posiciones de esa línea, lo que significa que el 75% de mi pareja ideal debería manifestar esa energía. Una persona activa, dinámica, con metas claras, que ame la aventura y sea un buen líder. El 25% restante es el arquetipo 18 — la Luna — que habla de alguien creativo, intuitivo, con inteligencia emocional y con alguna conexión con el mundo espiritual o artístico.

Lo que mucha gente malentiende sobre estos arquetipos

Aquí viene algo importante que me gusta aclarar siempre: los arquetipos que aparecen en esa posición no describen a «la persona que tienes que buscar». Describen tu propia energía.

Esos arquetipos son tuyos. Los manifiestas tú. Y las parejas que atraes también los manifiestan, pero según la polaridad desde la que tú estás vibrando.

Si estás en el aspecto positivo de esos arquetipos, vas a atraer a alguien que también los vive desde su lado luminoso. Si estás en el aspecto negativo, muy probablemente vas a atraer exactamente eso: la sombra de esos mismos arquetipos.

Por ejemplo, el arquetipo 7 en su aspecto negativo puede ser impulsivo, grosero, capaz de pasar por encima de los demás para conseguir lo que quiere. El arquetipo 18 en negativo puede ser inseguro, desconfiado, manipulador o con tendencia a la hipocondría. Lo digo con conocimiento de causa — he tenido parejas que manifestaban exactamente esos aspectos negativos.

¿Te suena familiar haber atraído siempre el mismo tipo de persona? Ahí puede estar la respuesta.

¿Por qué atraemos siempre los mismos patrones?

Para responder esto hay que hacer un ejercicio de honestidad con uno mismo. La pregunta no es qué está mal en las personas que atraigo, la pregunta es desde qué aspecto estoy manifestando yo mis propios arquetipos.

Es como un barco que tiene el ancla tirada al fondo del mar. Puede tener el motor encendido, puede querer avanzar, pero mientras esa ancla esté ahí, el barco no se mueve. Nosotros somos el capitán. Y elevar el ancla significa hacerse consciente de los aspectos negativos que llevamos y empezar a trabajarlos.

Eso requiere dos cosas: primero, conocer cuáles son tus arquetipos en esa área. Segundo, revisar con honestidad cuáles de sus aspectos negativos reconoces en ti. No para juzgarte ni victimizarte, sino para empezar a hacer algo al respecto.

Un detalle que no hay que ignorar: el bagaje kármico

La posición que es parte de nuestro bagaje kármico (la de color naranja) nos indica qué lección tenemos que aprender y sanar para tener o mantener vínculos amorosos sanos y equilibrados. Por ejemplo, si tienes el arquetipo 6, sí o sí debes trabajar tu autoestima, tu amor propio, mejorar tu comunicación y todo lo relacionado a ese arquetipo. Si tienes el 3, independientemente de si eres hombre o mujer, revisa cómo es tu relación con tu madre o figura materna, y con las mujeres de tu entorno en general. También debes prestar atención a la forma en que gestionas tus ingresos y si eres mujer, ¿qué tanto te molesta o incomoda que un hombre te dé obsequios?

Hay dos arquetipos que merecen mención especial cuando hablamos de relaciones: el 15 y el 18. Quienes los tienen en el bagaje kármico suelen atraer parejas kármicas; es decir, relaciones que vienen a cobrar o a saldar una deuda de vidas pasadas.

Esto no es una sentencia ni tampoco un castigo. Significa que esas relaciones traen lecciones especialmente intensas y es importante comprender que la clave para sanar esa área está en ver esas situaciones como aprendizajes, en lugar de cargar con la culpa o el resentimiento.

¿Cómo empezar a trabajar este aspecto de tu vida?

El primer paso es siempre ir al gráfico y ver qué arquetipos tienes en la línea del bienestar. Luego, ir a los videos o materiales sobre cada uno de esos arquetipos — en mi canal de YouTube @Hija_de_la_Luna tengo una lista de reproducción con todos los 22 arquetipos explicados uno por uno. De paso, te invito a que te suscribas 😉​

Y a partir de ahí, construir un plan de acción. Puede incluir meditación, oponopono, terapia, constelaciones familiares — lo que resuene contigo. Las herramientas esotéricas nos dicen el qué y el dónde. El trabajo es de cada uno.

Un ritual para abrirte al amor

Si quieres darle un impulso energético a este proceso, comparto un ritual sencillo que puedes hacer en cualquier momento del año, aunque es especialmente poderoso en luna llena para soltar y en luna nueva para atraer.

Vas a necesitar una vela blanca o rosada. Antes de encenderla, límpiala con un algodón con alcohol desde la base hacia la mecha, retirando cualquier energía acumulada. Si tienes palo santo o incienso, puedes usarlo también.

Toma la vela con tus manos y ponle tu intención. Por ejemplo: mejorar tu autoestima, trabajar el síndrome del impostor, abrirte a recibir amor desde un lugar sano. Sé específica o específico.

Luego pégala en un plato y hazle un círculo en el sentido de las manecillas del reloj con azúcar, canela en polvo y miel. Enciéndela con toda tu intención puesta.

Recuerda: el poder no está en la vela. El poder está en ti, en tu mente y en la intención que le pones a cada acción.

Para cerrar

La Matriz del Destino no te va a decir el nombre de tu pareja ideal ni la fecha en que va a llegar. Lo que sí puede hacer es mostrarte con claridad qué patrones llevas, desde dónde los estás viviendo y qué necesitas trabajar para construir relaciones más sanas y alineadas contigo.

Y eso, en mi experiencia, es mucho más valioso que cualquier predicción.

Si quieres calcular tu Matriz del Destino gratis, puedes hacerlo en mi Calculadora. Y si tienes preguntas sobre lo que ves en tu gráfico, déjamelas en los comentarios. 🌙

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